Temperatura y Legionella: los umbrales que exige el RD 487/2022 y por qué importan

July 10, 2026
7 min

Hay un número que todo responsable de instalaciones en España debería conocer de memoria. 60°C.

Por encima de esa temperatura, la Legionella muere. Por debajo de 50°C en los puntos de distribución, la bacteria tiene condiciones para sobrevivir. Entre 20°C y 45°C, prolifera activamente. Y entre 35°C y 37°C, encuentra su temperatura óptima de crecimiento y se multiplica a velocidad máxima.

Esos no son rangos orientativos. Son los umbrales biológicos de supervivencia de la bacteria. El RD 487/2022 los recoge en su Anexo III porque son la base de cualquier plan de control eficaz. Si tu sistema de agua está operando dentro de esos rangos sin que nadie lo detecte, tienes un problema. Y ese problema es invisible hasta que aparece en un análisis, o en una inspección, o en un brote.

¿Por qué la temperatura es el factor de control más importante?

La Legionella pneumophila es una bacteria que vive de forma natural en entornos acuáticos. En condiciones normales, en ríos y lagos, no representa ningún riesgo para la salud. El problema aparece cuando coloniza los sistemas artificiales de agua de los edificios, donde la temperatura, el estancamiento y la presencia de biofilm crean exactamente las condiciones que necesita para multiplicarse hasta concentraciones peligrosas.

De todos los factores que favorecen esa proliferación, la temperatura es el más determinante y el más fácil de controlar. No requiere equipos costosos ni técnicos especializados para cada medición. Requiere un termómetro calibrado, disciplina en la ejecución y un registro correcto. Pero requiere medirla en los sitios correctos, con la frecuencia correcta, y entender qué significa cada lectura.

El BOE lo recoge con claridad en el texto del RD 487/2022: las variaciones de la temperatura del agua a lo largo del circuito hidráulico, junto con el estancamiento y la presencia de biofilm, son los factores que propician la proliferación de Legionella.

Qué dice exactamente el RD 487/2022 sobre la temperatura

El Anexo III del decreto establece los requisitos técnicos de temperatura para las instalaciones de ACS y AFCH. Son requisitos, no recomendaciones.

Para el agua caliente sanitaria, el decreto exige que los acumuladores mantengan una temperatura homogénea igual o superior a 60°C en todo el volumen almacenado. No solo en la parte superior del acumulador, sino en toda la masa de agua. La estratificación, en la que la parte inferior del acumulador se mantiene más fría, es exactamente el tipo de condición que favorece la proliferación. En todos los puntos terminales del circuito y en la tubería de retorno, el agua debe mantenerse a más de 50°C. La temperatura de estabilización en los puntos terminales debe alcanzarse antes de transcurrido un minuto desde la apertura del grifo.

Para los sistemas sin acumulación, ya sean con o sin retorno, el decreto exige igualmente una temperatura mínima de 60°C a la salida del sistema de calentamiento.

Para el agua fría de consumo humano, el decreto exige que se mantenga por debajo de 20°C en toda la instalación. En verano, en instalaciones con tuberías mal aisladas o que discurren junto a circuitos de calefacción, este límite es más difícil de mantener de lo que parece.

Y hay un requisito adicional que muchas instalaciones ignoran: la instalación debe permitir que el agua alcance una temperatura de 70°C en caso de que sea necesario realizar un tratamiento térmico de desinfección. No es una temperatura de operación habitual. Es una capacidad que la instalación debe tener disponible.

Infografía · RD 487/2022 Anexo III

Temperatura y Legionella: lo que ocurre en cada franja

Los umbrales biológicos de la bacteria y los requisitos exactos del RD 487/2022.

70°C+

Eliminación prácticamente instantánea de la bacteria

Temperatura de desinfección de choque. La instalación debe poder alcanzarla.

60°C

La bacteria muere en minutos. Límite mínimo de almacenamiento ACS.

Exigido por RD 487/2022 Anexo III en acumuladores y sistemas sin acumulación.

50°C

Límite mínimo en puntos terminales y tubería de retorno.

Debe alcanzarse antes de transcurrido un minuto desde la apertura del grifo.

45°C a 20°C

ZONA DE PROLIFERACIÓN ACTIVA

Máximo riesgo entre 35°C y 37°C. Rango a evitar en toda la instalación.

20°C

La bacteria queda latente: no se multiplica, pero sobrevive.

Límite máximo exigido para AFCH en toda la red. Especialmente crítico en verano.

Requisito adicional: los tramos de tubería sin circulación garantizada y sin temperatura superior a 50°C no pueden superar 5 metros de longitud ni 3 litros de volumen almacenado. RD 487/2022 Anexo III.

Fuente: RD 487/2022 Anexo III · BOE-A-2022-10297

El error más habitual: medir solo en el acumulador

Aquí es donde falla la mayoría de las instalaciones.

El acumulador está a 62°C. Los registros lo confirman. El análisis del mes pasado fue negativo. Todo parece correcto.

Pero el grifo de la habitación 317, al final del ramal más largo del edificio, lleva semanas dando agua a 44°C. La tubería de retorno está mal equilibrada y el agua pierde 18°C en el recorrido. Nadie lo ha medido porque nadie va hasta allí con un termómetro.

Esa habitación está en la zona de máxima proliferación de Legionella. Y ese dato no aparece en ningún registro.

El RD 487/2022 exige que el control de temperatura se realice en puntos representativos de la red, incluyendo los puntos terminales más alejados y los puntos de retorno. El Anexo IV establece que el control de temperatura en el circuito de distribución del ACS se realice mensualmente en al menos los puntos de mayor riesgo. El responsable técnico del PPCL es quien define cuáles son esos puntos en función de la evaluación de riesgos de la instalación concreta.

Controlar la temperatura es medir donde puede fallar, no donde es más cómodo llegar.

Los ramales cortos sin circulación: el límite que pocos conocen

El RD 487/2022 establece un requisito técnico concreto que muchas instalaciones no conocen o no cumplen. Los tramos de tuberías en los que no se pueda asegurar una circulación del agua y una temperatura mínima superior a 50°C no podrán tener una longitud superior a 5 metros o un volumen de agua almacenada superior a 3 litros.

Eso afecta directamente a los ramales de las habitaciones en hoteles y residencias, a las derivaciones de los vestuarios colectivos y a cualquier tramo del circuito donde la circulación no está garantizada. Si tu instalación tiene ramales que superan esa longitud sin retorno garantizado y sin temperatura verificada, incumples el decreto, independientemente de lo que digan los análisis.

Qué significa la desinfección térmica y cuándo se aplica

La desinfección térmica es el proceso de elevar la temperatura del agua a 70°C o más y hacerla circular por todo el sistema para eliminar la bacteria presente. Es el método de choque más habitual ante un resultado analítico positivo.

A 60°C, la Legionella empieza a morir en minutos. A 70°C, la eliminación es prácticamente instantánea. Esa es la razón por la que el decreto exige que la instalación sea capaz de alcanzar esa temperatura cuando sea necesario. Si el sistema no puede llegar a 70°C, no puede aplicarse una desinfección térmica de choque eficaz, y las opciones de respuesta ante un resultado positivo se reducen significativamente.

La desinfección térmica debe realizarse por personal formado y quedar registrada con el certificado del Anexo X del decreto. Sin ese certificado, la intervención no existe a efectos de una inspección sanitaria.

El agua fría: el problema que se ignora en verano

La mayoría de los gestores de instalaciones centran la atención en el ACS. El agua fría recibe mucha menos atención, y es donde aparecen los problemas en los meses de calor.

Una tubería de agua fría que discurre por un local técnico sin ventilación en agosto puede llegar fácilmente a 25°C o más. Si esa tubería alimenta un grifo poco utilizado, el agua lleva días estancada a esa temperatura. Esa es la zona de proliferación activa.

El decreto exige que el agua fría de consumo humano se mantenga por debajo de 20°C en toda la instalación. En verano, en muchas instalaciones existentes, eso requiere revisión del aislamiento de las tuberías, de su recorrido y de las condiciones del local por donde pasan.

Cómo registrar el control de temperatura correctamente

Un control de temperatura que no está registrado correctamente no existe a efectos de una inspección sanitaria. El registro debe incluir el punto de medición identificado, la fecha y hora de la medición, el valor registrado, el técnico que la realizó y cualquier incidencia o desviación detectada.

Los registros deben conservarse durante un mínimo de cinco años y estar disponibles para la autoridad sanitaria en cualquier momento. El decreto recomienda expresamente el soporte informático para garantizar la trazabilidad.

Si en una inspección el técnico de Sanidad pide el historial de temperaturas de los últimos doce meses en los puntos terminales y solo tienes los registros del acumulador, tienes un expediente incompleto.

Infografía · RD 487/2022 Anexo IV

Dónde medir la temperatura y con qué frecuencia

El acumulador es solo uno de los puntos. El decreto exige control en toda la red.

Punto de medición Valor exigido Frecuencia mínima Qué registrar
Acumulador ACS ≥ 60°C homogéneo Diario Temperatura interior representativa del agua almacenada
Retorno de ACS ≥ 50°C Mensual Punto más frío del circuito de retorno antes de entrar al acumulador
Puntos terminales ACS ≥ 50°C en 1 min Mensual Punto más lejano del ramal. Tiempo hasta alcanzar temperatura.
Red AFCH (agua fría) ≤ 20°C Mensual Punto más caliente de la red. Especialmente en verano y zonas de riesgo térmico.
Depósito AFCH ≤ 20°C Mensual Temperatura del agua almacenada. Revisión visual del estado del depósito trimestral.
Ramales sin circulación ≤ 5m / 3L Verificación según plan Longitud y volumen del ramal. Temperatura tras purgado.

El error más habitual: registrar solo la temperatura del acumulador y asumir que el resto de la red está bien. El inspector pedirá los registros de los puntos terminales y del retorno. Si no existen, el expediente está incompleto.

Fuente: RD 487/2022 Anexo III y Anexo IV

Cómo BriqSafe gestiona el control de temperatura

BriqSafe genera automáticamente las tareas de control de temperatura según las frecuencias de tu PPCL, con cada punto terminal identificado. El técnico recibe la tarea en el móvil, registra la lectura en el punto correcto y el dato queda vinculado a la instalación con marca de tiempo automática. Si la temperatura cae fuera del rango establecido, hay una alerta inmediata. Si la tarea vence sin completarse, hay una alerta.

El historial completo de temperaturas por punto terminal está disponible para cualquier inspector en un clic, con cinco años de registros ordenados por instalación y por fecha.

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