Legionella: una introducción al “asesino silencioso” que habita en nuestros edificios
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Legionella pneumophila: Lo que debes saber sobre la bacteria y su prevención
Legionella es el nombre que recibe un grupo de bacterias que incluye alrededor de 40 cepas diferentes. Esta familia de bacterias puede provocar infecciones agudas en las vías respiratorias y desencadenar una enfermedad conocida como legionelosis.
¿Qué es la legionelosis?
La legionelosis es una infección causada por la inhalación de pequeñas gotas de agua contaminadas con Legionella. En la mayoría de las personas, los síntomas son leves, parecidos a los de una gripe. Sin embargo, en ciertos casos, la infección puede derivar en una enfermedad grave e incluso mortal, conocida como enfermedad del legionario.
¿Dónde se encuentra la Legionella?
Legionella pneumophila está presente de forma natural en el agua, junto con otras bacterias. En concentraciones bajas no representa un peligro, pero cuando el número de unidades formadoras de colonia (UFC) supera cierto umbral, puede provocar enfermedades.
Esta bacteria prolifera especialmente en agua estancada con temperaturas entre 25ºC y 50ºC. Prefiere adherirse a superficies internas de tuberías u otros sistemas hídricos, donde se forma lo que se conoce como biofilm. Beber agua contaminada no suele ser peligroso; el verdadero riesgo está en los aerosoles: pequeñas gotas que pueden ser inhaladas y llegar a los pulmones.
Enfermedad del legionario
Esta enfermedad se detectó por primera vez en 1976 entre un grupo de veteranos de guerra, de ahí su nombre. Los síntomas comunes incluyen:
- Dolor de cabeza intenso y creciente
- Dolores musculares
- Malestar general
Seguido de:
- Neumonía y fiebre superior a 39ºC
- Tos y dificultad para respirar
- La bacteria afecta los alvéolos pulmonares, dificultando la absorción de oxígeno.
¿Quién está en riesgo?
Cualquier persona puede enfermar de legionelosis, pero existen grupos de mayor riesgo, como:
- Mayores de 65 años
- Personas con enfermedades previas o inmunodeprimidas
- Quienes toman medicación que debilita el sistema inmune
- Fumadores (especialmente los de consumo elevado)
- Personas con consumo excesivo de alcohol
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Prevención de la Legionella
Para prevenir el crecimiento de Legionella, las autoridades han establecido normativas específicas. En todo edificio con instalaciones de agua compartida se deben realizar tareas como:
- Purgas regulares de grifos o duchas en desuso
- Mediciones de temperatura en puntos clave
En el Reino Unido, por ejemplo, la Health and Safety Executive (HSE) ofrece guías sobre cómo cumplir con las obligaciones legales relacionadas con la Legionella.
¿Qué es el biofilm?
El biofilm está formado por microorganismos que se adhieren a superficies y crean una capa mucosa donde viven. Esta capa, conocida como matriz extracelular, contiene agua y es resbaladiza, gelatinosa y rica en bacterias.
Las tuberías de agua son uno de los lugares donde el biofilm se forma con frecuencia. Allí crea un ambiente ideal para que la Legionella crezca rápidamente. Por ello, una de las mejores medidas de prevención es realizar purgas periódicas, para evitar que las bacterias se asienten en las paredes internas del sistema.
Curiosidad: La placa dental es también un tipo de biofilm.
Aunque el biofilm puede tener usos positivos (por ejemplo, en plantas de tratamiento de aguas residuales, donde ayuda a filtrar contaminantes), esto no aplica a los sistemas de agua potable, donde el biofilm puede originarse a partir de Legionella y convertirse en un riesgo sanitario.
Conclusión
La Legionella es una bacteria peligrosa pero prevenible. Comprender dónde se encuentra, cómo actúa y qué medidas tomar es fundamental para garantizar la seguridad de cualquier sistema de agua. Implementar programas de prevención, realizar evaluaciones de riesgo y utilizar herramientas digitales puede marcar la diferencia entre un entorno seguro y un brote evitable.
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